La diligencia debida, asistida por inteligencia.
Una sala que procesa el data room completo de la empresa objetivo, ordena los requerimientos, levanta hallazgos con cita al documento y los cruza contra la jurisprudencia y las normas chilenas. Se arrienda por operación: se abre, se explota y se cierra.
Así se ve una operación por dentro.
El data room desordenado se convierte en un tablero: métricas en vivo, avance por área, hallazgos por severidad y cada requerimiento con quién lo verificó.
Lo que el data room no te contó, antes de firmar.
Un due diligence corre contra el reloj: miles de contratos, juicios, permisos y estados financieros que hay que leer, ordenar y cruzar antes de que la operación avance.
Debida hace ese trabajo de sala de máquinas. Ordena el data room, sigue el avance de cada requerimiento, levanta los hallazgos y las contingencias con su severidad, y responde en lenguaje natural con la cita al documento.
Y va un paso más allá de la carpeta: cruza a la empresa objetivo contra la jurisprudencia y las normas chilenas para traer a la sala juicios, sanciones y contingencias que el vendedor no puso en el data room.
De la carpeta al informe, paso a paso.
No es una app que hay que aprender. Abres la sala, cargas el data room y trabajas dentro de ella el tiempo que dure la operación. Esto es todo lo que pasa adentro:
Abres la sala de la operación
Creas una sala para el deal: nombre de la operación, empresa objetivo con su RUT, las áreas que vas a revisar y la ventana de trabajo (una, dos semanas o un mes). La sala queda lista en minutos, con la marca de tu estudio.
Cargas el data room completo
Subes los documentos o te conectas a tu carpeta. Contratos, escrituras, juicios, planillas, permisos, estados financieros: cualquier formato entra, incluidos los escaneados. La sala extrae el texto, lee los documentos de imagen y deja todo listo para buscar y cruzar.
Ordena todo y arma el checklist
La sala clasifica cada documento por área, arma el listado de requerimientos de la operación —puedes importar el tuyo desde Excel— y marca qué está entregado, qué está parcial y qué todavía falta. El desorden del data room se convierte en un tablero.
Sigues el avance con acreditación nominal
Cada requerimiento muestra quién está a cargo —el cliente o el abogado— y quién dio el visto bueno, con nombre y apellido y la fecha. Sabes en todo momento quién revisó qué. Nada queda en el aire.
Recibes hallazgos y alertas con severidad
La sala levanta los hallazgos y las contingencias con su nivel de riesgo, y te avisa de lo que necesita atención: un requerimiento crítico sin responsable, una ventana que vence, un documento que no se pudo leer. La inteligencia de la sala, hecha visible.
Cruza contra la base legal chilena
Aquí está la diferencia. La sala cruza a la empresa objetivo contra la jurisprudencia y la normativa chilena y trae lo que no estaba en el data room: juicios en curso, sanciones, contingencias regulatorias. Eso es lo que el vendedor no te contó.
Preguntas en lenguaje natural, con cita
Le preguntas cualquier cosa sobre la operación y te responde con la cita al documento exacto que respalda cada afirmación. Cargas más antecedentes, vuelves a preguntar, profundizas. Es tener a todo el data room disponible para conversar.
Emites el informe y das acceso a tu cliente
Exportas el informe de due diligence con el logo de tu estudio, en PDF, Word o Excel. Y si quieres, invitas a tu cliente como observador de solo lectura, con una vigencia que tú defines —sin vencimiento, 30, 60, 90 días o una fecha—. Al cerrar la operación, cierras la sala.
Cargas el data room. La sala lo lee todo.
Arrastras los documentos o conectas tu carpeta. Cualquier formato entra, incluidos los escaneados: la sala extrae el texto de cada uno y lo deja listo para buscar y cruzar.
No es una carpeta. Es un equipo de trabajo.
Le preguntas y te responde con la cita. Repartes el trabajo entre tu equipo. Y la sala te avisa de lo que no puede esperar.
Sí. La empresa objetivo tiene 2 juicios laborales vigentes por despido injustificado, con una pretensión conjunta de $48.300.000. Ambos están en primera instancia y no aparecen provisionados en los estados financieros del data room.
Todo lo de una due diligence, en un solo lugar.
Procesamiento del data room
Miles de documentos de cualquier formato, incluidos los escaneados. La sala los lee, los ordena y los deja listos para buscar y cruzar.
Tracker de requerimientos
El checklist vivo de la operación —espejo de tu Excel— con el estado de cada ítem, su responsable y quién lo verificó, acreditado con nombre y fecha.
Hallazgos y alertas
Contingencias y riesgos levantados con su severidad, y avisos accionables de lo que necesita atención antes de que sea tarde.
Cruce con la base legal
El foso de Debida: juicios, sanciones y contingencias de la empresa objetivo que no aparecen en el data room. Lo que el vendedor no te contó.
Preguntas con cita
Consulta sobre todos los documentos de la sala en lenguaje natural y recibe la respuesta con el enlace al documento exacto que la respalda.
Informe con tu marca
El informe de due diligence con el logo de tu estudio, exportable a PDF, Word o Excel para entregarlo a tu cliente.
Acceso del cliente
Invitas a tu cliente como observador de solo lectura, con vigencia configurable y revocable en un clic. Ve el avance, no toca nada.
Por qué una sala de Debida encuentra lo que otros no.
No es un buscador de archivos. Lo que hay detrás es lo que la hace distinta.
La base legal chilena, completa
Jurisprudencia, leyes y dictámenes de los tribunales y organismos del país, dentro de la sala. Lo que ya es público, el vendedor no lo puede esconder.
Lee hasta los escaneados
Contratos, escrituras, planillas y documentos escaneados: la sala extrae el texto de todos y los deja listos para trabajar.
Busca por significado, no por palabra
Encuentra lo que importa aunque el documento no use las mismas palabras con las que hiciste la pregunta.
Cada respuesta, con cita verificable
Nada al aire: cada afirmación enlaza al documento exacto que la respalda, para que la puedas comprobar.
Inteligencia de primer nivel
La sala trabaja con modelos de última generación y cómputo dedicado durante toda la operación.
Aislada y en la región
Cada sala vive sola y sus datos se procesan y guardan en Latinoamérica, no fuera del continente.
Los 7 tipos de due diligence, en una sola sala.
Una due diligence seria cruza todas las áreas de la empresa, no solo la jurídica. Debida las cubre todas.
Financiera
Cuentas, evolución de ingresos y márgenes, calidad del EBITDA, deuda y capital de trabajo.
Legal y societaria
Estatutos, contratos, litigios, licencias, propiedad intelectual y cumplimiento normativo.
Tributaria
Cumplimiento de obligaciones, contingencias con el SII y riesgos de la estructura societaria.
Comercial
Modelo de negocio, cartera de clientes, dependencia de clientes clave y sostenibilidad de ingresos.
Laboral
Contratos, convenios, remuneraciones, litigios laborales y el equipo clave de la compañía.
Tecnológica
Sistemas, ciberseguridad, propiedad del software y nivel de digitalización.
Ambiental, social y de gobernanza
Riesgos ambientales, sociales y de gobierno corporativo, cada vez más exigidos por la regulación.
El data room te muestra lo que el vendedor quiere.
Debida cruza a la empresa objetivo contra la base de jurisprudencia y normativa chilena para traer a la sala lo que la carpeta no incluye: juicios en curso, sanciones, contingencias y antecedentes que cambian el precio de una compraventa. Eso es lo que el data room no te contó.
La sala es de la operación, y de nadie más.
Un due diligence maneja la información más sensible de una empresa. En Debida esa información está aislada y bajo tu control de principio a fin.
Aislada por operación
Cada sala vive sola. Sus documentos y hallazgos no se mezclan con ninguna otra operación ni con ningún otro estudio.
Alojada en la región
Los datos se procesan y almacenan en infraestructura de Latinoamérica, no fuera del continente.
Bajo tu control
El acceso del cliente es nominativo y revocable, con la vigencia que tú definas. Al cerrar la operación, cierras la sala.
Tu cliente ve el avance, sin tocar nada.
Lo invitas como observador. Ve el estado de la operación en vivo —qué está entregado, qué falta— pero no puede editar ni descargar. Tú defines por cuánto tiempo, y lo cierras cuando quieras.
Menos correos de "¿cómo va?", más confianza.
Con el logo de tu estudio, listo para entregar.
Al cerrar la operación exportas el informe de due diligence con la marca de tu estudio, en PDF, Word o Excel. Los hallazgos van ordenados por severidad, con la cita al documento que respalda cada uno.
El mismo tablero que trabajaste, convertido en el entregable que tu cliente firma.
Lo que hoy toma semanas, en horas.
Una sala de Debida contra la forma tradicional de correr un due diligence: a mano, con carpetas y planillas sueltas.
Pagas por el tamaño de tu operación.
Sin suscripción. Subes tu data room, la sala mide cuántos documentos tiene y te dice el precio antes de cobrarte. Pagas, trabajas, y al cerrar la operación dejas de pagar.
La sala mide el tamaño real al subir tu data room; si te quedas corto, subes al siguiente tamaño pagando solo la diferencia. Una sala solo consume mientras trabaja tus documentos —si no trabaja, no gasta—. Al cerrar la operación, cierras la sala.
Lo que suelen preguntar.
¿Qué formatos de documento acepta?
Prácticamente todos los que trae un data room: PDF, Word, Excel, imágenes y documentos escaneados. La sala lee incluso los escaneados y los deja listos para buscar y cruzar.
¿Cuánto demora en procesar el data room?
Depende del volumen, pero lo que a un equipo le tomaría días de lectura, la sala lo ordena y clasifica en horas. Ves el avance del procesamiento en vivo.
¿Cómo se cobra?
Pagas un precio fijo según el tamaño de tu operación —cuántos documentos tiene tu data room—. La sala mide el tamaño al subir tus archivos y te muestra el precio antes de cobrarte. Sin suscripción: pagas por la operación y, al cerrarla, dejas de pagar. Si te quedas corto, subes al siguiente tamaño pagando solo la diferencia.
¿Mi información queda privada?
Sí. Cada sala está aislada por operación, la información se aloja en la región y el acceso es solo de quienes tú invites. Al cerrar la operación, cierras la sala.
¿Puedo dejar que mi cliente vea el avance?
Sí. Lo invitas como observador de solo lectura: ve el estado de los requerimientos y los documentos entregados, sin poder editar ni descargar. Tú defines por cuánto tiempo, y lo revocas cuando quieras.
¿En qué se diferencia de un data room tradicional?
Un data room guarda y ordena archivos. Debida los entiende: levanta hallazgos, sigue los requerimientos, responde preguntas con cita y —lo que ninguno hace— cruza a la empresa objetivo contra la jurisprudencia y las normas para mostrarte lo que la carpeta esconde.
¿Para qué operaciones sirve?
Para cualquier due diligence: compraventa de empresas, fusiones y adquisiciones, reorganizaciones, entrada de un socio o un inversionista. Cruza todas las áreas de la empresa, no solo la jurídica.
¿Qué pasa cuando termina la operación?
Cierras la sala. Puedes exportar el informe final y, si lo necesitas, archivar la operación para consultarla después. Tú decides qué se conserva y qué se destruye.
Abre una sala para tu próxima operación.
Cuéntanos la operación y te preparamos la sala con tus documentos y la marca de tu estudio. Acompañamos la primera de cerca.
Gracias. Recibimos tu solicitud.
Te escribimos a tu correo para preparar tu sala y acompañar la primera operación.